“El Proceso de Curación: Abordando las Adicciones desde el Interior”

Introducción

Las adicciones a menudo son sintomáticas de un vacío emocional o espiritual que las personas intentan llenar a través de sustancias o comportamientos adictivos. En este artículo, exploraremos por qué las adicciones no se curan directamente y cómo el proceso de curación se centra en abordar ese vacío subyacente.

La Naturaleza de las Adicciones

Las adicciones no son simplemente un problema de comportamiento, sino que a menudo son una respuesta a necesidades emocionales y psicológicas no satisfechas. Pueden ser mecanismos de afrontamiento para lidiar con el estrés, la ansiedad o experiencias traumáticas.

El Vacío Emocional

  1. Búsqueda de Satisfacción:
    • Las personas buscan la satisfacción instantánea a través de la adicción para llenar un vacío emocional.
  2. Temporalidad de la Gratificación:
    • La gratificación proporcionada por la adicción es efímera y no aborda la raíz del vacío emocional.

Por Qué las Adicciones no “Curan”

  1. Máscara Temporal:
    • La adicción puede actuar como una máscara temporal, pero no resuelve los problemas subyacentes.
  2. Efecto Bumerán:
    • El alivio momentáneo de la adicción puede llevar a un efecto bumerán, empeorando el vacío emocional a largo plazo.

El Proceso de Curación

  1. Autoconocimiento:
    • La curación comienza con el autoconocimiento, explorando las causas profundas de la adicción.
  2. Terapia y Apoyo:
    • La terapia, el asesoramiento y el apoyo social son esenciales para abordar las raíces emocionales de la adicción.
  3. Conexión Emocional:
    • Construir conexiones emocionales saludables ayuda a llenar el vacío, reduciendo la dependencia de las sustancias o comportamientos adictivos.

Enfoque Holístico

  1. Cuidado Físico y Mental:
    • Abordar la salud física y mental es fundamental en el proceso de curación, ya que el bienestar general contribuye a la estabilidad emocional.
  2. Espiritualidad y Sentido de Propósito:
    • La búsqueda de significado y propósito en la vida puede llenar el vacío espiritual, reduciendo la necesidad de la adicción.

La Recaída como Oportunidad de Aprendizaje

  1. Aprendizaje de las Recaídas:
    • Las recaídas no son fracasos, sino oportunidades de aprendizaje sobre las áreas que aún necesitan atención.
  2. Persistencia y Compromiso:
    • La curación es un proceso continuo que requiere persistencia y compromiso a largo plazo.

Conclusión

Abordar las adicciones implica ir más allá de la superficie y explorar el vacío emocional que las alimenta. La curación se logra al abordar las causas subyacentes, cultivar la conexión emocional y adoptar un enfoque holístico hacia el bienestar. Al comprender que las adicciones no se “curan” directamente, sino que son un síntoma de un desequilibrio más profundo, las personas pueden embarcarse en un viaje de autodescubrimiento y crecimiento personal que les permitirá encontrar la plenitud desde adentro.

Relación entre el dar y el recibir.

 

Las relaciones humanas suponen reciprocidad: DAR Y RECIBIR. A algunas personas les resulta fácil dar, a otras; recibir. Hay personas a las que les cuesta dar, mientras que a otras les cuesta recibir. También se dá el caso de quien nunca deja de pedir. Todo lo que demos o hagamos por él, nunca le parecerá suficiente. Puede que ello se deba a un sentimiento suyo de incompetencia o de haber tenido un destino injusto en la vida.

daryrecibirTambién nos encontramos con el que da con la mano cerrada, como si le doliera hacerlo. En la relación amorosa con esa persona, no obtenemos una satisfacción verdadera, ya que sentimos que tiene mas para ofrecernos, pero que se lo guarda. Tal vez lo hace por timidez y vulnerabilidad o por miedo a que rechacen su amor al haber sido ya herida en el pasado o por no saber de que forma dar.

Finalmente, también es posible que conozcamos a alguien a quien le cueste mucho recibir. Le hacemos un regalo y obtenemos un “GRACIAS” mecánico. Es posible que ni siquiera lo abra y, con toda seguridad, no lo usara ni lo exhibirá. Estos son ejemplos de desequilibrios exagerados en las relaciones. Pero, al igual que casi todos nuestros actos, la forma equilibrada y “sana de dar y recibir también puede aprenderse” .

Dar es un acto de generosidad, damos amor de muchas y diversas maneras, expresándolo con frecuencia de forma material o con detalles. En nuestra relación con los demás, debemos saber como, cuando y que dar.

A menudo tenemos inclinación a dar lo que nosotros mismos querríamos recibir. Pero esta actitud es egocéntrica, pues ignora el verdadero sentido de la generosidad, que consiste en dar lo que los otros necesitan o quieren.

Para recibir, tenemos que estar abiertos, atentos, ser apreciativos. Por el bien de nuestra salud psicológica así como por la mejora de nuestras relaciones, debemos aprender a alcanzar un buen equilibrio entre los actos de dar y recibir. Cuando logramos el equilibrio en nuestras relaciones, alcanzamos en realidad nuestro equilibrio personal: alimentamos las virtudes de la empatía, la generosidad, la compasión y la humildad, y aprendemos a amar a los demás y a la vida misma.

A continuación agrego un video demostrativo y agradable, pero además un reflejo de las diferencias de género y entre el dar y recibir.

Espero haya sido de su agrado y utilidad este texto. Cualquier comentario, háganmelo saber!

(Un corte  de la charla matrimonial de Mark Gungor acerca de la diferencia entre los cerebros de hombres y mujeres)

Primera Parte

httpv://www.youtube.com/watch?v=AbKRBp7U2YA

 

Segunda parte

httpv://www.youtube.com/watch?v=H4vTY6mjGmA